Antes se extraían hasta 4 toneladas de mejillones al día de la bahía guardiera. La sobreexplotación los fue reduciendo hasta poner en riesgo su población. En 2010, con apoyo de la Fundación La Salle y el INCE, vecinos de La Guardia iniciaron una iniciativa de siembra: estructuras de flotadores y madera ancladas en la bahía donde las larvas se adhieren y crecen.
El resultado fue extraordinario: los mejillones criollos (Perna perna) alcanzan su talla comercial de 6 cm en solo cuatro meses y medio, frente al año y medio que tardan en Bélgica. La bahía oscura, con sus sedimentos ricos, es el entorno perfecto. "Con esta siembra le regalamos alegría a todos en La Guardia. Sembrar los ayudó a que se repoblara en toda la bahía", afirmó Jesús León, uno de los mejilloneros pioneros.
La Feria del Mejillón se celebra cada año frente a la iglesia del pueblo. Solo participan cocineros de la comunidad, sin alcohol: empanadas, arroces, asopados, tartaletas, pinchos y mejillones vivos por kilo. La iniciativa recibió una Mención de la Academia Venezolana de Gastronomía (Tenedores de Oro). También se celebra la Feria del Chipichipi, otro molusco icónico de la ensenada.
Dato de contexto: mejillón criollo Perna perna · siembra comunitaria desde 2010 · reconocimiento gastronómico regional.